Supersolidaria dice que Copservir ya no puede sostenerse financieramente
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La Superintendencia de la Economía Solidaria concluyó que Copservir, la cooperativa dueña de Droguerías La Rebaja, dejó de ser financieramente viable bajo su actual configuración contractual. El informe, firmado por la superintendenta María José Navarro Muñoz, advierte que cumplir la convención colectiva vigente significaría cerrar la empresa solidaria en el corto plazo.
La entidad, intervenida desde hace varios años, reporta un ROE de -53,59% en 2025 y un capital de trabajo negativo de $5.631 millones al cierre del año, cifras que confirman el deterioro estructural de la cooperativa.
El documento, elaborado con base en el Informe de Valoración de Deterioro y el Plan de Salvamento Financiero presentado por Carlos Andrés Peña Cañón, agente especial de Copservir, detalla que la cooperativa cerró 2025 con una pérdida acumulada de $79.091.187.140. Para cubrir ese hueco, la entidad tuvo que usar la Reserva de Protección de Aportes Sociales por $10.210.688.387 en 2024 y por $35.083.240.353 en 2025, un mecanismo pensado para proteger el patrimonio y no para financiar la operación corriente del negocio.
Déficit de caja mensual y pérdidas acumuladas marcan la crisis financiera de Copservir
El análisis de flujo de caja operativo confirma que Copservir es una entidad inviable bajo el marco contractual heredado de la administración anterior, removida en el marco de la toma de posesión. La Superintendencia calcula un déficit mensual de $4.300 millones, generado porque la convención colectiva y la deuda financiera se pactaron sobre proyecciones de ingresos que nunca se cumplieron. Para eliminar ese faltante de manera inmediata, la cooperativa tendría que aumentar sus ventas brutas en 22%, un salto que el informe califica de "matemáticamente imposible" en el contexto actual de intervención y desabastecimiento.
La auditoría forense de Baker Tilly, contratada por Copservir durante el proceso de intervención, detectó que el alza en los gastos de administración y ventas no obedece solo a la convención colectiva, sino a una gestión discrecional de los recursos. Encontró desembolsos por beneficios extralegales sin soporte de productividad en periodos con ebitda negativo, y contratos con terceros relacionados cuya selección no cumplió estándares de transparencia competitiva, lo que elevó los costos operativos por encima del promedio del mercado retail farmacéutico.
La 'excesiva onerosidad sobrevenida' de la convención colectiva, el nudo jurídico de fondo
El informe describe un riesgo de incumplimiento contractual derivado de la rigidez de los compromisos laborales y comerciales de la cooperativa. La auditoría financiera confirma que el flujo de caja operativo es insuficiente para cubrir los beneficios extralegales pactados, lo que sitúa jurídicamente a Copservir ante una figura conocida como "excesiva onerosidad sobrevenida". El documento precisa que no se trata de falta de voluntad de pago, sino de que la estructura financiera heredada hace que cumplir el contrato laboral destruya la fuente misma de empleo.
Bajo las Normas Internacionales de Información Financiera, una entidad no puede declararse "negocio en marcha" si tiene la intención o la necesidad de liquidar o cesar operaciones. Con los indicadores actuales, la Superintendencia concluyó que Copservir rompió técnicamente ese principio, y describió a las administraciones previas a la intervención como responsables de entregar "una cápsula operativa que solo sobrevive mediante el desabastecimiento de inventarios", lo que en la práctica configura una liquidación lenta y desordenada del negocio.
Riesgo de ejecución judicial y desabastecimiento farmacéutico agravan el panorama de La Rebaja
La falta de liquidez para cubrir el servicio de la deuda expone a Copservir a procesos ejecutivos masivos por parte de entidades financieras y proveedores, según el informe. A esto se suma la caída de la prueba ácida hasta 0,26 en 2025, resultado de que la cooperativa ha tenido que "canibalizar" su inventario, vendiendo sin reponer, para poder pagar la nómina sindicalizada. Los proveedores farmacéuticos, al notar la falta de solvencia, han endurecido las condiciones de crédito o suspendido despachos, en un círculo vicioso donde sin medicamentos no hay ventas, y sin ventas no hay caja.
El deterioro financiero, según la Superintendencia, no es producto del azar: existe una relación directa entre la ausencia de controles operativos y la firma de compromisos laborales impagables. El organismo también identificó faltantes no justificados en inventarios, con discrepancias entre los saldos en libros y las existencias reales en puntos de venta, lo que sugiere fallas graves en los controles de seguridad y auditoría interna bajo la administración removida. Estas evidencias, señala el informe, son el fundamento jurídico para un rediseño institucional de la cooperativa.
Más de 5.500 trabajadores dependen del futuro de Copservir, mientras la Superintendencia insiste en que, tras años de intervención, la situación de la cooperativa no mejoró, sino que se agravó.



