Llaman y cuelgan: la modalidad telefónica de robo de datos que ya prendió alertas por posibles fraudes digitales
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Un video difundido por la Policía Nacional volvió a poner sobre la mesa las preocupaciones alrededor de las llamadas telefónicas sospechosas que timbran y cuelgan rápidamente, una práctica que las autoridades relacionan con posibles fraudes digitales y modalidades de ingeniería social que se están usando por parte de los delincuentes.
Según las autoridades, esto hace parte de los riesgos asociados al robo de información personal y al uso indebido de datos financieros que se han detectado en las diversas redes criminales, que buscan validar líneas telefónicas activas y generar posteriores contactos fraudulentos relacionados con datos bancarios, cuentas personales y accesos digitales.
De acuerdo con lo que describe la Policía en este mensaje, se trata del popular “Wangiri” (término japonés para "llamada y corte") es una estafa telefónica donde delincuentes realizan llamadas perdidas rápidas desde números internacionales o de tarificación especial. El objetivo es generar curiosidad para que la víctima devuelva la llamada, conectándola a una línea premium que genera altos costos por minuto en su factura, de los cuales se benefician los estafadores.
Cabe destacar que este tipo de llamadas comenzó a generar temor entre usuarios de celulares y plataformas financieras que dependen cada vez más de servicios digitales, dado que los delincuentes buscan generar algún tipo de interacción inicial con las personas para facilitar posteriores engaños o intentos de obtención de información sensible.
“Es una nueva modalidad”, señala el mensaje difundido por la Policía, mientras explica que los delincuentes buscarían generar interacción con usuarios para facilitar posteriores engaños digitales. El video también menciona supuestos riesgos asociados con la activación de cámara y micrófono en dispositivos móviles, uno de los puntos que más reacciones y comentarios ha generado en redes sociales.
No obstante, según expertos, en muchos casos, estas prácticas también buscan aprovechar la confianza, el desconocimiento o el miedo de las víctimas para obtener acceso a información financiera y personal.
Las modalidades de ingeniería social se expanden con el auge digital
El crecimiento de pagos electrónicos, billeteras digitales y plataformas financieras aumentó también la exposición de millones de usuarios a nuevas modalidades de fraude tecnológico. Dentro de ese escenario, las llamadas sospechosas se han convertido en una de las herramientas más utilizadas para identificar potenciales víctimas y abrir la puerta a posteriores engaños digitales.
Con esta nueva modalidad, las autoridades resaltaron que los delincuentes buscan “escuchar todo lo que hablas” para obtener pistas relacionadas con cuentas bancarias, contraseñas y datos personales. La conversación también hace referencia a indicadores visuales presentes en algunos teléfonos inteligentes, como los puntos verdes o naranjas que aparecen cuando ciertas aplicaciones utilizan cámara o micrófono.
Es por esto que insistieron en la importancia de no compartir códigos de verificación, claves bancarias o información sensible durante contactos telefónicos no solicitados. También recomendaron bloquear números extraños y mantener actualizados los sistemas de seguridad y privacidad de los dispositivos móviles utilizados para operaciones personales o financieras.
Así mismo, parte de la preocupación surge porque los delincuentes combinan diferentes estrategias de ingeniería social para generar confianza o presión emocional sobre las víctimas. Muchas veces las llamadas iniciales solo buscan comprobar si una línea telefónica está activa o si el usuario responde a contactos desconocidos, información que posteriormente puede ser utilizada en campañas de fraude más elaboradas.
Expertos y autoridades recomiendan mantener precauciones básicas frente a cualquier contacto sospechoso, especialmente cuando involucre solicitudes de información privada, códigos enviados por mensaje de texto o accesos a cuentas financieras. También sugieren evitar devolver llamadas desconocidas, particularmente cuando provienen de números internacionales o líneas no identificadas.
El auge de estas modalidades coincide con el crecimiento sostenido de delitos informáticos y fraudes electrónicos en distintos países, impulsados por la expansión de servicios digitales y el aumento de operaciones realizadas desde dispositivos móviles. En ese contexto, los celulares se han convertido en puntos sensibles para la seguridad financiera y personal.




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