Fedearroz alerta por impacto de crisis global en costos y producción de arroz
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La coyuntura internacional derivada de las tensiones en el Golfo Pérsico y las restricciones en el estrecho de Ormuz podrían tener efectos directos sobre la producción arrocera y la seguridad alimentaria mundial. Así lo afirmó Rafael Hernández Lozano, gerente general de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), quien explicó que el aumento en los precios internacionales de combustibles y fertilizantes ya está impactando los costos del sector agropecuario colombiano.
De acuerdo con Hernández Lozano, por el estrecho de Ormuz transita cerca del 25 % del comercio mundial de petróleo, el 20 % del comercio global de gas natural y una tercera parte de la urea comercializada en el mundo, insumo fundamental para la producción agrícola. Las restricciones logísticas en esa región han retrasado envíos, incrementado los costos de fletes y afectado la celebración de contratos a futuro.
“El impacto de cualquier conflicto geopolítico en esta región se refleja inmediatamente en los precios internacionales de combustibles y fertilizantes”, señaló el dirigente gremial. Añadió que en las últimas semanas algunos mercados internacionales han registrado incrementos superiores al 40 % en estos insumos.
Aunque Colombia no importa directamente fertilizantes ni combustibles desde los países del Golfo Pérsico, el gerente de Fedearroz explicó que las alzas internacionales terminan trasladándose a los costos de producción del arroz y de otros productos agropecuarios. Si bien los altos inventarios mundiales de arroz han evitado un aumento inmediato en los precios internacionales del cereal, advirtió que los mayores costos de producción podrían reflejarse en incrementos de precios en el mediano plazo debido al deterioro de la rentabilidad de los agricultores.
Hernández Lozano citó el caso de Estados Unidos, donde productores estiman reducciones cercanas al 20 % en las áreas sembradas de arroz durante este año, debido a los altos costos de fertilizantes y diésel, así como a los bajos precios del arroz de grano largo. “Este tipo de situaciones evidencia cómo los conflictos globales terminan impactando directamente la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del sector agropecuario”, sostuvo.
Estrategias frente al cambio climático y altos costos
Ante fenómenos climáticos como El Niño y el incremento de costos de producción, Fedearroz aseguró que ha fortalecido la investigación en cambio climático, manejo agronómico y mejoramiento genético. El propósito es desarrollar variedades de arroz más tolerantes a las altas temperaturas, con menor requerimiento de agua y mayor eficiencia en el uso de nutrientes.
La Federación también mantiene un monitoreo permanente en fitopatología y sanidad vegetal para prevenir plagas y enfermedades que suelen intensificarse bajo condiciones climáticas extremas.
Como resultado de estas investigaciones, Fedearroz desarrolló una plataforma agroclimática disponible para los productores, mediante la cual pueden consultar las mejores épocas de siembra para cada región y las variedades más adaptadas a las condiciones ambientales de cada zona productora.
El gremio indicó además que ha emitido alertas y recomendaciones al Gobierno Nacional y a autoridades regionales para fortalecer el seguro agropecuario, los sistemas de prevención y gestión del riesgo, así como programas de apoyo orientados a la adopción de mejores prácticas agronómicas.
En materia de transferencia tecnológica, Hernández Lozano asegura que Fedearroz cuenta con más de 45 ingenieros agrónomos que brindan asistencia técnica integral a cerca de 500 pequeños y medianos productores mediante el programa AMTEC (Adopción Masiva de Tecnología). A través de esta estrategia se desarrollan capacitaciones, días de campo y eventos enfocados en adaptación al cambio climático y reducción de costos de producción.
La Federación también difunde cartillas y herramientas informativas para promover el análisis de costos de producción y apoyar la toma de decisiones estratégicas de los agricultores. Según Hernández Lozano, “la información oportuna, la prevención y la asistencia técnica han sido fundamentales para disminuir el riesgo de pérdidas y mejorar la capacidad de respuesta de los productores frente a la actual coyuntura climática y económica”.
79 años impulsando el desarrollo del sector arrocero
Fedearroz recordó que durante sus 79 años de trayectoria se ha consolidado como el principal representante de los productores arroceros del país, ampliando su trabajo hacia la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica.
Además de su labor gremial, la Federación se ha fortalecido como organización empresarial proveedora de insumos y servicios de secamiento, almacenamiento, procesamiento y comercialización de arroz, buscando fortalecer la competitividad de los productores en toda la cadena productiva.
La entidad destacó que este modelo busca acercar directamente al productor con el consumidor final bajo el lema “Del campo a su mesa”, promoviendo calidad, sostenibilidad y seguridad alimentaria. Durante estas décadas, Fedearroz ha contribuido al aumento de la productividad, la modernización tecnológica y el fortalecimiento institucional del sector arrocero colombiano.
Avances en investigación y tecnología
En los últimos 29 años, Fedearroz ha desarrollado más de 50 variedades de arroz evaluadas en cinco centros experimentales ubicados en distintas zonas productoras del país. Actualmente, cerca de 10 variedades permanecen activamente en el mercado y representan aproximadamente el 70 % de la genética utilizada por los productores colombianos.
La Federación también ha liderado avances en agricultura de precisión, manejo eficiente del agua, reducción en el uso de semillas e insumos y prácticas sostenibles orientadas a disminuir costos de producción y reducir el impacto ambiental del cultivo.
Uno de los principales logros señalados por el gremio ha sido el desarrollo e implementación del programa AMTEC, modelo de transferencia tecnológica que ha permitido aumentar la productividad, mejorar la rentabilidad y optimizar el uso de recursos como agua, fertilizantes y agroquímicos.
Asimismo, Fedearroz fortaleció el sistema de información estadístico, geográfico y agroclimático mediante herramientas digitales orientadas a apoyar la toma de decisiones de los productores frente a fenómenos climáticos extremos.
Infraestructura, seguridad y comercio: los reclamos al Estado
El sector arrocero reiteró que requiere políticas estructurales para mejorar la competitividad y garantizar la sostenibilidad de la producción nacional. Entre las principales necesidades mencionadas se encuentran la inversión en infraestructura rural, especialmente en vías terciarias, distritos de riego, sistemas de secamiento y almacenamiento.
Según Fedearroz, aunque un productor logre altos niveles de productividad, gran parte de la rentabilidad se pierde cuando los insumos llegan con sobrecostos por el mal estado de las vías o cuando la cosecha no puede movilizarse adecuadamente hacia los centros de comercialización.
La Federación también insistió en fortalecer el acceso al financiamiento, al seguro agropecuario y a instrumentos de manejo de riesgo que permitan enfrentar la volatilidad climática y de los mercados internacionales.
Otro de los temas que más preocupa al gremio es la seguridad en las zonas rurales. Hernández Lozano aseguró que muchos productores enfrentan extorsiones, robos, amenazas e incluso secuestros y asesinatos por parte de actores ilegales, situación que afecta la estabilidad de las familias rurales y limita la inversión productiva en el campo colombiano.
La coyuntura internacional derivada de las tensiones en el Golfo Pérsico y las restricciones en el estrecho de Ormuz podrían tener efectos directos sobre la producción arrocera y la seguridad alimentaria mundial. Así lo afirmó Rafael Hernández Lozano, gerente general de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), quien explicó que el aumento en los precios internacionales de combustibles y fertilizantes ya está impactando los costos del sector agropecuario colombiano.
De acuerdo con Hernández Lozano, por el estrecho de Ormuz transita cerca del 25 % del comercio mundial de petróleo, el 20 % del comercio global de gas natural y una tercera parte de la urea comercializada en el mundo, insumo fundamental para la producción agrícola. Las restricciones logísticas en esa región han retrasado envíos, incrementado los costos de fletes y afectado la celebración de contratos a futuro.
“El impacto de cualquier conflicto geopolítico en esta región se refleja inmediatamente en los precios internacionales de combustibles y fertilizantes”, señaló el dirigente gremial. Añadió que en las últimas semanas algunos mercados internacionales han registrado incrementos superiores al 40 % en estos insumos.
Aunque Colombia no importa directamente fertilizantes ni combustibles desde los países del Golfo Pérsico, el gerente de Fedearroz explicó que las alzas internacionales terminan trasladándose a los costos de producción del arroz y de otros productos agropecuarios. Si bien los altos inventarios mundiales de arroz han evitado un aumento inmediato en los precios internacionales del cereal, advirtió que los mayores costos de producción podrían reflejarse en incrementos de precios en el mediano plazo debido al deterioro de la rentabilidad de los agricultores.
Hernández Lozano citó el caso de Estados Unidos, donde productores estiman reducciones cercanas al 20 % en las áreas sembradas de arroz durante este año, debido a los altos costos de fertilizantes y diésel, así como a los bajos precios del arroz de grano largo. “Este tipo de situaciones evidencia cómo los conflictos globales terminan impactando directamente la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del sector agropecuario”, sostuvo.
Estrategias frente al cambio climático y altos costos
Ante fenómenos climáticos como El Niño y el incremento de costos de producción, Fedearroz aseguró que ha fortalecido la investigación en cambio climático, manejo agronómico y mejoramiento genético. El propósito es desarrollar variedades de arroz más tolerantes a las altas temperaturas, con menor requerimiento de agua y mayor eficiencia en el uso de nutrientes.
La Federación también mantiene un monitoreo permanente en fitopatología y sanidad vegetal para prevenir plagas y enfermedades que suelen intensificarse bajo condiciones climáticas extremas.
Como resultado de estas investigaciones, Fedearroz desarrolló una plataforma agroclimática disponible para los productores, mediante la cual pueden consultar las mejores épocas de siembra para cada región y las variedades más adaptadas a las condiciones ambientales de cada zona productora.
El gremio indicó además que ha emitido alertas y recomendaciones al Gobierno Nacional y a autoridades regionales para fortalecer el seguro agropecuario, los sistemas de prevención y gestión del riesgo, así como programas de apoyo orientados a la adopción de mejores prácticas agronómicas.
En materia de transferencia tecnológica, Hernández Lozano asegura que Fedearroz cuenta con más de 45 ingenieros agrónomos que brindan asistencia técnica integral a cerca de 500 pequeños y medianos productores mediante el programa AMTEC (Adopción Masiva de Tecnología). A través de esta estrategia se desarrollan capacitaciones, días de campo y eventos enfocados en adaptación al cambio climático y reducción de costos de producción.
La Federación también difunde cartillas y herramientas informativas para promover el análisis de costos de producción y apoyar la toma de decisiones estratégicas de los agricultores. Según Hernández Lozano, “la información oportuna, la prevención y la asistencia técnica han sido fundamentales para disminuir el riesgo de pérdidas y mejorar la capacidad de respuesta de los productores frente a la actual coyuntura climática y económica”.
79 años impulsando el desarrollo del sector arrocero
Fedearroz recordó que durante sus 79 años de trayectoria se ha consolidado como el principal representante de los productores arroceros del país, ampliando su trabajo hacia la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica.
Además de su labor gremial, la Federación se ha fortalecido como organización empresarial proveedora de insumos y servicios de secamiento, almacenamiento, procesamiento y comercialización de arroz, buscando fortalecer la competitividad de los productores en toda la cadena productiva.
La entidad destacó que este modelo busca acercar directamente al productor con el consumidor final bajo el lema “Del campo a su mesa”, promoviendo calidad, sostenibilidad y seguridad alimentaria. Durante estas décadas, Fedearroz ha contribuido al aumento de la productividad, la modernización tecnológica y el fortalecimiento institucional del sector arrocero colombiano.
Avances en investigación y tecnología
En los últimos 29 años, Fedearroz ha desarrollado más de 50 variedades de arroz evaluadas en cinco centros experimentales ubicados en distintas zonas productoras del país. Actualmente, cerca de 10 variedades permanecen activamente en el mercado y representan aproximadamente el 70 % de la genética utilizada por los productores colombianos.
La Federación también ha liderado avances en agricultura de precisión, manejo eficiente del agua, reducción en el uso de semillas e insumos y prácticas sostenibles orientadas a disminuir costos de producción y reducir el impacto ambiental del cultivo.
Uno de los principales logros señalados por el gremio ha sido el desarrollo e implementación del programa AMTEC, modelo de transferencia tecnológica que ha permitido aumentar la productividad, mejorar la rentabilidad y optimizar el uso de recursos como agua, fertilizantes y agroquímicos.
Asimismo, Fedearroz fortaleció el sistema de información estadístico, geográfico y agroclimático mediante herramientas digitales orientadas a apoyar la toma de decisiones de los productores frente a fenómenos climáticos extremos.
Infraestructura, seguridad y comercio: los reclamos al Estado
El sector arrocero reiteró que requiere políticas estructurales para mejorar la competitividad y garantizar la sostenibilidad de la producción nacional. Entre las principales necesidades mencionadas se encuentran la inversión en infraestructura rural, especialmente en vías terciarias, distritos de riego, sistemas de secamiento y almacenamiento.
Según Fedearroz, aunque un productor logre altos niveles de productividad, gran parte de la rentabilidad se pierde cuando los insumos llegan con sobrecostos por el mal estado de las vías o cuando la cosecha no puede movilizarse adecuadamente hacia los centros de comercialización.
La Federación también insistió en fortalecer el acceso al financiamiento, al seguro agropecuario y a instrumentos de manejo de riesgo que permitan enfrentar la volatilidad climática y de los mercados internacionales.
Otro de los temas que más preocupa al gremio es la seguridad en las zonas rurales. Hernández Lozano aseguró que muchos productores enfrentan extorsiones, robos, amenazas e incluso secuestros y asesinatos por parte de actores ilegales, situación que afecta la estabilidad de las familias rurales y limita la inversión productiva en el campo colombiano.
En materia comercial, Fedearroz advirtió sobre el impacto del contrabando de arroz, tanto por vías terrestres como marítimas. Por ello, planteó la necesidad de activar salvaguardias y medidas antidumping contra importaciones subsidiadas y renegociar acuerdos de libre comercio bajo principios de “comercio administrado”.
Entre las propuestas específicas del gremio figura la creación de un puerto único marítimo para el ingreso de arroz importado, con el fin de concentrar controles de la DIAN, ICA e INVIMA, facilitar la trazabilidad digital y prevenir la subfacturación y mezcla de producto legal con ilegal.
Fedearroz también solicitó incrementar la presencia de la POLFA y el Ejército en corredores críticos como Nariño, Norte de Santander y La Guajira, además de endurecer sanciones penales contra distribuidores de arroz ilegal mediante decomisos y destrucción inmediata del producto.
Finalmente, la Federación propuso campañas de concientización para incentivar el consumo de arroz colombiano con registro sanitario.
Propuestas para el próximo gobierno
De cara al próximo gobierno, Fedearroz insistió en la necesidad de implementar políticas de Estado de largo plazo que trasciendan los periodos presidenciales y permitan consolidar la seguridad alimentaria del país.
Entre las propuestas prioritarias mencionó fortalecer la infraestructura rural, consolidar programas de investigación e innovación, ampliar el acceso al financiamiento y al seguro agropecuario, garantizar seguridad y presencia institucional en las zonas rurales, e impulsar políticas de protección frente a distorsiones del comercio internacional.
El gremio también planteó incentivar la sostenibilidad ambiental, promover el uso eficiente de recursos como agua y fertilizantes y diseñar políticas que atraigan a nuevas generaciones al campo colombiano para fortalecer el relevo generacional en el sector agropecuario.
“Más allá de cualquier orientación política, el país necesita entender que el fortalecimiento del agro es fundamental para la generación de empleo, el desarrollo regional y la seguridad alimentaria de Colombia”, concluyó Hernández Lozano.




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