Enjambre de sismos en Chaparral podría tener relación con terremoto del 10 de agosto, según el SGC

El enjambre de sismos registrado en Chaparral, Tolima, durante las últimas 48 horas podría estar relacionado con los cambios que se han producido en la corteza terrestre después del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, de acuerdo con Mónica Arcila Rivera, directora Técnica encargada de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
En entrevista con Mañanas Blu, Arcila explicó que la Red Sismológica del SGC ha localizado más de 200 eventos con magnitudes iguales o superiores a 2 en la zona de Chaparral durante las últimas 48 horas. De ese conjunto, 10 tuvieron magnitudes iguales o superiores a 4.
La funcionaria aclaró que el fenómeno puede ser denominado un enjambre sísmico, debido a la concentración de eventos registrada durante un periodo determinado y a que, hasta el momento, no corresponde al comportamiento típico de un sismo principal seguido por sus réplicas.
“Esta sismicidad, y si lo referías como un enjambre, que pues es una característica de una concentración de eventos en el tiempo con diferentes magnitudes que no responden a un evento principal y una secuencia de réplicas”, explicó Arcila.
La relación entre los movimientos registrados en Chaparral y el terremoto del 10 de agosto es, por ahora, una hipótesis que está siendo considerada por el Servicio Geológico Colombiano, no una conclusión definitiva.
Según Arcila, Chaparral y sectores de los límites del Tolima se encuentran sobre una parte de la placa involucrada en el terremoto del 10 de agosto. Por esa razón, una de las posibilidades que analiza el SGC es que todavía existan cambios en los esfuerzos y presiones dentro de las rocas como consecuencia de aquel evento.
“Podemos estar en presencia de efectos todavía, transferencia de esfuerzos, alteraciones de las rocas que están sobre la placa que subduce, que pues fue donde se ocasionó ese sismo hace 6 semanas”, señaló la directora encargada de Geoamenazas. Al ser consultada directamente sobre si el enjambre sísmico de Chaparral podría tener relación con el terremoto del 10 de agosto, Arcila respondió: “Correcto, lo ponemos en esos términos, podría”.
La experta explicó que después de un terremoto de gran magnitud pueden producirse cambios en la dinámica de las rocas, así como modificaciones en las presiones que, dependiendo de las condiciones geológicas, pueden tener efectos a distancias importantes del epicentro. No obstante, el SGC también analiza otras explicaciones posibles para la actividad sísmica registrada en el país. Arcila mencionó particularmente los movimientos observados en el departamento del Chocó, cuya relación con el terremoto del 10 de agosto, según explicó, sería una respuesta más inmediata y plausible de asociar con ese evento.




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