Conozca los cinco tipos de cáncer que más muertes generan en Colombia y cómo prevenirlos
- Tolima Stereo
- hace 2 días
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En Colombia, el cáncer sigue avanzando en silencio. No siempre duele al inicio, no siempre da señales claras y, en muchos casos, cuando se nombra, ya es tarde. Así lo advierte Rosalba Ospino en un video que ha empezado a circular en redes sociales y que pone el foco en una realidad inquietante para el país.
“Cinco tipos de cáncer están ganando terreno en Colombia y causan la mitad de todos los nuevos casos cada año”, afirma. La gravedad no está solo en las cifras, sino en el momento en que se confirma el diagnóstico. “Lo más grave es que muchos de estos casos se detectan cuando ya es demasiado tarde”, agrega, una frase que resume el principal desafío de la enfermedad en el país.
El cáncer es hoy un problema de salud pública. En Colombia, cientos de miles de personas viven con un diagnóstico oncológico y cada año se suman decenas de miles de nuevos casos. Las proyecciones indican que esta carga seguirá creciendo, impulsada por factores como el envejecimiento de la población y estilos de vida poco saludables.
Los cánceres que concentran más muertes
Las estadísticas nacionales muestran un patrón claro. Cáncer de mama, próstata, pulmón, colon y recto y estómago concentran gran parte de la incidencia y la mortalidad en el país. Afectan a hombres y mujeres de manera distinta, pero comparten un impacto profundo en las familias y en el sistema de salud.
En las mujeres, el cáncer de mama es el más frecuente y una de las principales causas de muerte. En los hombres, el cáncer de próstata ocupa ese lugar. Ambos suelen avanzar de forma silenciosa durante años, lo que hace que muchos casos se descubran cuando la enfermedad ya está en etapas avanzadas.
El cáncer de pulmón sigue siendo uno de los más letales en ambos sexos. Su fuerte relación con el tabaquismo explica buena parte de los casos, aunque también afecta a personas expuestas a contaminantes ambientales. A esto se suman el cáncer colorrectal y el de estómago, que mantienen una carga importante de enfermedad y mortalidad en Colombia.
Rosalba Ospino subraya que, pese a sus diferencias, estos cánceres tienen algo en común. “Todos pueden detectarse a tiempo”, señala, una afirmación que cambia la conversación del miedo a la acción.
Detectar antes de que sea tarde
La detección temprana es una de las herramientas más poderosas para reducir las muertes por cáncer. En el caso del cáncer de mama, las mamografías permiten identificar lesiones cuando aún no generan síntomas. Para el cáncer de próstata, los exámenes de PSA y el tacto rectal ayudan a evaluar el estado de la glándula antes de que aparezcan complicaciones.
El cáncer colorrectal puede detectarse mediante pruebas sencillas como la sangre oculta en heces y, en etapas posteriores, con colonoscopias que incluso permiten prevenir la enfermedad al retirar pólipos. En mujeres, la citología y las pruebas de VPH siguen siendo claves para reducir la mortalidad por cáncer de cuello uterino.
Para quienes tienen alto riesgo de cáncer de pulmón, especialmente fumadores o exfumadores, la tomografía de tórax de baja dosis se ha consolidado como una herramienta eficaz para detectar la enfermedad en fases tempranas, incluso antes de que aparezcan síntomas.
“Consultar al médico al menos una vez al año con el propósito específico de hacer chequeos preventivos es clave”, insiste Ospino. En su mensaje, el control médico deja de verse como una reacción al dolor y se plantea como una decisión consciente.
Cuando el cuerpo empieza a hablar
El cuerpo suele dar señales, aunque no siempre se les presta atención. Pérdida de peso sin explicación, cansancio extremo, sangrados anormales, cambios persistentes en el hábito intestinal o una tos que no desaparece pueden ser alertas tempranas que requieren evaluación médica.
La prevención no se limita a los exámenes. Evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol, mantener una dieta rica en frutas, verduras y fibra, realizar actividad física regular y vacunarse contra el VPH son decisiones cotidianas que reducen el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer.
Al final, el mensaje es sencillo y contundente: cuidar la salud no es actuar desde el miedo, sino desde la información. En un país donde el diagnóstico tardío sigue marcando la diferencia entre vivir y morir, el conocimiento también se convierte en una forma de cuidado.







