top of page

Así se vive en Chaparral, en medio de un enjambre de sismos

hace 3 minutos
5 min de lectura

Desde el domingo 20 de septiembre, dormir en Chaparral dejó de ser una rutina para convertirse en una decisión que muchas familias toman con miedo. Más de 700 movimientos sísmicos registrados en cuatro días mantienen en alerta a este municipio del sur del Tolima, donde habitantes han optado por pasar las noches en calles, corredores y espacios abiertos ante el temor de que ocurra un movimiento de mayor magnitud.


Chaparral, municipio de unos 53.000 habitantes ubicado a cerca de cuatro horas de Bogotá, vive jornadas marcadas por el temor y la incertidumbre. Los pobladores aseguran que los movimientos constantes les provocan mareo, náuseas y una sensación permanente de inseguridad.


El Servicio Geológico Colombiano mantiene seis instrumentos de monitoreo en la zona y ha registrado más de 700 eventos sísmicos desde el domingo. Aunque la actividad ha generado preocupación entre los habitantes, las autoridades continúan realizando seguimiento técnico para establecer su comportamiento.


El alcalde de Chaparral, Helver González Mora, reconoció que la situación también está teniendo efectos sobre la salud emocional de la comunidad.


“Uno siente miedo, incertidumbre, no sabe qué va a pasar; también mucha tristeza, la gente se siente psicológicamente con mucha carga, es una situación difícil de manejar”, aseguró el mandatario.


Ante el temor de que un nuevo movimiento pueda afectar edificaciones antiguas, la Alcaldía comenzó a trasladar algunas dependencias que funcionaban en un edificio de cuatro pisos, con unos 50 años de construido. Parte de los servicios fueron llevados al Centro de Servicios Integrados, la Casa de la Cultura, la Casa de la Mujer y la Casa de Justicia.


La administración también utiliza sus canales oficiales para entregar información sobre rutas de evacuación, lugares donde la población puede instalarse temporalmente y recomendaciones para preparar los elementos básicos de un kit de emergencia.


Una de las zonas que concentra mayor preocupación es San José de las Hermosas, en el denominado cañón de las Hermosas, territorio ubicado por encima de los 2.000 metros sobre el nivel del mar y caracterizado por sus fuertes pendientes. Allí viven comunidades campesinas e indígenas, entre ellas cinco comunidades pijao.


En la vereda La Argentina está ubicada la comunidad de Locomboo, donde el temor también llegó a las aulas. Andrea Torres, subgobernadora del departamento, contó que decidió no enviar a sus hijos de 9 y 5 años al colegio debido a la frecuencia de los movimientos.


“En mi caso, decidí no enviar a estudiar a mis hijos; ellos tienen muchos nervios. Algunos padres que mandaron a sus niños tuvieron que ir a recogerlos porque los temblores eran muy seguidos y era un riesgo para ellos”, relató.


En la Escuela Rural Álvaro Molina, sede La Argentina, estudian cerca de 35 menores. En el resto del municipio, alrededor de 6.000 estudiantes también fueron enviados temporalmente a clases virtuales por decisión de la Gobernación del Tolima.


El miedo también está modificando las actividades cotidianas de las comunidades rurales. Andrea Torres explicó que evita permanecer dentro de su vivienda, construida en cemento y madera, y que los habitantes han reducido incluso sus desplazamientos hacia las zonas de trabajo por el riesgo asociado a las condiciones del terreno.


“La gente procura ni salir a trabajar porque el terreno es muy pendiente y se corre el riesgo de que caiga un árbol, una piedra, un deslizamiento”, explicó.


En medio de la tensión, algunos habitantes han buscado refugio en la fe. El miércoles, a las 6:30 de la tarde, se realizó una oración en el sector de El Paradero. Sin embargo, la asistencia fue reducida. Muchas familias prefirieron permanecer cerca de sus viviendas, en corredores, cubiertas con ruanas y cobijas, listas para salir ante cualquier nuevo movimiento.


El sacerdote Jesbaan Rodríguez ha acompañado a la comunidad durante estos días y describe una situación que, según él, resulta inédita para los habitantes del sector.


“La gente no puede dormir, la gente no puede concentrarse; hay días en que cada cinco minutos, cada diez minutos, cada 15 minutos tiembla. Nunca en la vida de nosotros había habido una situación así”, manifestó.


El religioso también reconoció la incertidumbre que existe entre quienes buscan orientación en medio de la emergencia.


“Con tristeza en el alma, en el corazón, tengo que decir que no sabemos qué hacer”, afirmó.


Desde la parroquia se han utilizado grupos de WhatsApp para enviar mensajes de ánimo y orientación religiosa. Una de las preocupaciones del sacerdote ha sido contener la circulación de información falsa que aumenta el miedo entre los pobladores.


Uno de los mensajes que más inquietud ha generado hace referencia al terremoto del 16 de noviembre de 1827, un episodio histórico que destruyó parte de Chaparral y que ha vuelto a circular en redes sociales como si permitiera anticipar un nuevo desastre.


De acuerdo con registros del Servicio Geológico Colombiano, aquel terremoto tuvo una magnitud estimada de 7,1, ocurrió alrededor de las seis de la tarde y tuvo una profundidad cercana a los diez kilómetros, con epicentro en el sur del Huila. El movimiento afectó amplias zonas de Colombia y también fue sentido en Quito, Ecuador.


Las estimaciones históricas señalan que unas 250 personas murieron, muchas de ellas por deslizamientos y avalanchas. En la quebrada La Honda, en Gigante, Huila, se reportó más de un centenar de víctimas. En Bogotá también se registraron daños en diferentes edificaciones, entre ellas la Ermita de Guadalupe, estructuras de San Victorino y la antigua iglesia de Las Cruces.


La referencia a aquel terremoto ha aumentado la preocupación entre los habitantes, por lo que las autoridades han insistido en que los hechos históricos no permiten predecir cuándo ocurrirá un nuevo sismo.


Mientras la comunidad intenta mantenerse informada, las autoridades avanzan en la evaluación de la situación. Este jueves, el alcalde Helver González se reunió con una comisión de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y con la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz.


La comisión comenzó a disponer de herramientas técnicas y personal especializado para reforzar el monitoreo en el cañón de las Hermosas y determinar las condiciones de seguridad en las zonas más afectadas.


La emergencia ocurre, además, cuando Chaparral todavía intenta recuperarse de otros golpes recientes. El municipio sintió con fuerza el terremoto del 10 de agosto de 2026, de magnitud 7,4, cuyo epicentro fue ubicado en San José del Palmar, Chocó.


Aquel movimiento dejó daños en el municipio, afectaciones en la parroquia San Juan Bautista; nueve instituciones educativas, de las cuales tres quedaron sin condiciones para funcionar; la plaza de toros y más de 200 viviendas.


A esta situación se suman los incendios forestales que durante las últimas semanas afectaron más de 8.000 hectáreas en la zona rural. Las llamas alcanzaron terrenos donde los campesinos cultivan productos como café y plátano, este último también utilizado para la elaboración de las tradicionales hojas para envolver tamales.


Mientras continúan los movimientos sísmicos y los equipos técnicos realizan seguimiento, los habitantes de Chaparral enfrentan las noches fuera de sus viviendas, atentos a cada nuevo temblor. Para quienes llevan cuatro días sin poder dormir con tranquilidad, la prioridad inmediata sigue siendo saber cuándo podrán volver a sentirse seguros dentro de sus propias casas.


El sacerdote Jesbaan Rodríguez resumió el estado de ánimo de la comunidad con un mensaje que ha repetido durante estos días: “No perdamos la esperanza en Dios; él es el que nos mantiene en pie”.

Comentarios


Dirección

​Carrera 3 # 12 - 36

C.C. Pasaje Real Piso 8

Ibague, Tolima

Contacto

(608) 2 544207

(608) 2 544161

​

E -mail:

gerencia@tolimafm.com

oyentes@tolimafm.com

Android.png
Apple.png

© 2020  Derechos Reservados Radio Lumbí LTDA "Tolima Stereo 92.3 F.M". | Diseñado con WIX por Alejandro Franco | Concepto Creativo por Alexander Rondell

bottom of page