Horas recomendadas para hacer ejercicio.


Para aquellos que, por salud o por belleza, buscan todos los métodos para bajar esos kilos de más o tonificar su cuerpo, es importante determinar cuál es el momento del día propicio para hacer ejercicio, así como saber si es conveniente o no ingerir alimentos antes de realizar una jornada de entrenamiento.


Hay que empezar por ver qué ventajas tiene hacerlo en la mañana o en la tarde y, con ello, qué es beneficioso en cuanto a la alimentación.


Desde una óptica de organización y consecuente con las labores del día, lo ideal es hacer ejercicio por la mañana, dado que permite que se inicie con la jornada laboral, académica o del hogar con mucha más energía. Además, según algunos estudios, ejercitarse temprano ayuda a disminuir los antojos de alimentos dulces y calóricos lo que contribuye a que la pérdida de peso se logre en menos tiempo.


Sumado a esto, ejercitarse en horas de la mañana hace que se acelere el metabolismo. Lo que quiere decir que, durante el día, se continuarán quemando las calorías que se consuman.


Si el propósito es adelgazar, lo aconsejable es entrenar con el estómago vacío o en ayunas, esto debido a que, al despertarse, los niveles de glucógeno e insulina en el organismo son muy bajos. Por lo tanto, si se realiza cardio o ejercicios aeróbicos en ayunas, el organismo recurrirá a la energía almacenada en forma de grasa.


Es importante tener en cuenta que, aunque hacer cardio en ayunas contribuye a un aumento en la pérdida de peso, hay que ser discretos y no excederse en el tiempo de entrenamiento, dado que pasado un tiempo, el cuerpo comenzará a recurrir al músculo para obtener energía en un proceso conocido como ‘catabolismo muscular’, algo que con el tiempo hará que se vaya disminuyendo la masa muscular.


Por ese motivo, el ejercicio que se realice en ayunas siempre tiene que tener un tiempo controlado, así como una intensidad moderada para evitar que el organismo acabe por nutrirse de sus propios tejidos. Lo más recomendable es entrenar sobre las 7 de la mañana y, con ello, evitar que hayan pasado demasiadas horas desde la última comida.


Por otra parte, y pese a los beneficios que trae ejercitarse por la mañana, para aquellos que por diferentes razones se les imposibilite hacer ejercicio en este momento del día, por la tarde se puede realizar esta actividad sin que sea dañino para la salud. Entre sus beneficios está el aumento de la temperatura corporal en lo que resta del día, optimizando así la función del cuerpo, la fuerza muscular y la resistencia.


Con respecto a la noche, es recomendable no hacerlo sobre las horas de descanso, dado que la actividad física aumenta la frecuencia cardíaca y esto podría afectar el sueño.

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