“El regreso a los colegios no admite espera”: la petición de más 80 académicos


Más de 80 académicos, profesores de universidades y de colegios y directores de ONG se unieron para redactar una carta en la que piden abrir los colegios. De lo contrario, advierten, las consecuencias serán devastadoras.


“Pese a las medidas de mitigación implementadas y a los esfuerzos del Ministerio de Educación Nacional, las secretarías departamentales, municipales y distritales de educación, así como de las instituciones educativas, el cierre de los colegios del país ha representado un severo impacto al proceso de aprendizaje de todos los estudiantes”.


Ese es uno de los primeros párrafos de la carta que acaban de hacer pública un grupo de académicos, directores de ONG, congresistas y profesores universitarios y de colegios. En ella piden abrir los colegios nuevamente, pues mantenerlos cerrados tendrá, aseguran, serios impactos en la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes. Además, apuntan, ha puesto en jaque su derecho fundamental a la educación.


En el texto dan varios argumentos que muestran la necesidad de abrir los centros educativos. “De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, el cierre de las escuelas por cinco meses, podría resultar en una pérdida de aprendizaje entre 0.3 y 0.9 años de escolaridad, ajustados de acuerdo a la calidad”, escriben.


Más adelante señalan: “De acuerdo con cifras del Instituto Colombiano de Neurociencias, y pese a que aún no ha pasado suficiente tiempo para predecir las secuelas psicológicas que ha provocado la pandemia, se estima que el cerramiento de las escuelas ha generado que el 88% de los niños haya tenido alguna afectación en su salud mental y en su comportamiento”.


También, escriben, el entorno escolar es un ambiente seguro y sano que al mantenerse cerrado puede generar serias dificultades. En Sierra Leona, por ejemplo, durante la epidemia del Ébola, esa medida implicó un aumento “muy significativo de la tasa de embarazo adolescente”.


Tienen otro punto: “Las cifras de desempleo reportadas por el DANE, en el mes de julio el desempleo de mujeres fue el peor registrado en toda la historia de Colombia. El cierre indefinido de los colegios dificulta la creación de mecanismos efectivos para cerrar esta brecha”.


“De acuerdo con declaraciones del director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud, ‘lo que sabemos es que no podemos abrir las sociedades sin abrir las escuelas. Este ha sido el mayor trastorno en la historia de la educación, con 1.600 millones de escolares afectados en 190 países’”, indican en otro apartado.


De acuerdo con quienes firman el documento, hay, además, varios estudios que sugieren que los niños no son los principales impulsores de la transmisión del COVID-19 en las escuelas. Por eso, a sus ojos, el “regreso gradual, contextualizado y seguro” de los colegios es un asunto que no admite espera.


Entre los firmantes se encuentran Alejandro Gaviria, rector de la Universidad de los Andes; Jorge Humberto Peláez, rector de la U. Javeriana; Isabel Segovia, ex viceministra de Educación; Moisés Wasserman, exrector de la U. Nacional; Juanita Goebertus, representante a la Cámara de Representantes; Humberto Amín, concejal de Bogotá por el Centro Democrático; Carolina Piñeros, directora de Red Papaz; Adriana Gaviria, directora de Fullbright Colombia; Natalia Álvarez, directora de Clap Clap; Alberto Hadad, rector de Colegio San José, y varios rectores y rectoras de diversos centros educativos.


Lo que solicitan en la carta es que se ponga en marcha un proceso prudente y organizado que se tenga en cuenta que la educación debe primar en el cupo epidemiológico de cada municipio. Además, que se ajuste a las recomendaciones impartidas por el Ministerio de Educación.


Solicitan, también, la protección y estabilidad laboral de los maestros y la “puesta en marcha de modelos de alternancia que permitan el regreso gradual de los estudiantes, y que puedan funcionar todos los días de la semana con porcentajes graduales y progresivos de asistencia, previa verificación del montaje de los protocolos de bioseguridad, el suministro de elementos de protección personal y las adecuaciones de infraestructura pertinentes”.

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