Después de siete meses de viaje el rover Perseverance aterrizó por fin en Marte


La explorador salió del Planeta Tierra el 30 de julio de 2020. Tras su aterrizaje este 18 de febrero buscará cualquier rastro de vida microbiana en el cráter Jezero que hace 3.500 millones de años era el delta de un río con acantilados, dunas de arena y campos de roca.

La misión que puso un rover explorador a buscar rastros de vida en Marte se llama Mars 2020, y luego de haber empezado su misión el 30 de julio de año pasado, este jueves 18 de febrero tocó por fin el suelo del planeta rojo a las 3:56 de la tarde.

Perseverance llegó a una zona llamada cráter Jezero. La razón por la que escogieron este espacio es porque hace unos 3.500 millones de años era el delta de un río con acantilados, dunas de arena y campos de roca donde se pudieron haber preservado moléculas orgánicas y otros potenciales signos de vida microbiana.

Si resulta exitosa, la misión Mars 2020 sería la primera en probar que existe vida en otros planetas. Ahora que aterrizó, el Rover intentará obtener importantes datos sobre la geología y el clima de Marte que podrían ayudar a los científicos a entender por qué si en algún momento el planeta rojo y la Tierra tuvieron algunas similitudes, terminaron siendo tan diferentes.

El rover fue construido en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL, por sus siglas en inglés), pesa una tonelada, está equipado con un brazo robótico de más de dos metros de largo, 19 cámaras y, por primera vez, dos micrófonos. Perseverance es el quinto rover que realiza el viaje desde 1997. El explorador innovará su investigación con siete herramientas de recolección, entre ellas un helicóptero que se desprende del vehículo.

Perseverance recolectará pedazos de núcleos de roca y los colocará en tubos de muestra para almacenarlos en un lugar de descarga, donde un nuevo viaje que prepara la agencia espacial estadounidense las recogerá para que puedan ser estudiadas en la Tierra.


Prueba superada: así fue el aterrizaje de Perseverance

El rover explorador se separó de la etapa de crucero en la que se ha encontrado desde hace siete meses y entró a la atmósfera de Marte a una velocidad de 19,500 kilómetros por hora. Luego, se calentó la parte inferior de la nave espacial y se despegó el paracaídas. El escudo térmico se desprendió unos 20 segundos después del despliegue del paracaídas, esto permitió que Perseverance encendiera el un radar para determina que tan lejos estaba del suelo y poder aterrizar correctamente.

Finalmente, la mitad trasera de la cápsula de entrada que estaba sujeta al paracaídas se separó del rover y su “jetpack” (conocido como etapa de descenso). El jetpack utilizó retrocohetes para reducir la velocidad y dar paso al aterrizaje. El vehículo bajó el a la superficie con correas de nailon.


Primeras imágenes de Marte

A los pocos minutos de haber aterrizado el rover explorador Perseverance mostró a la Nasa las primeras imágenes del planeta rojo. La misión principal de una de las máquinas más avanzadas construidas por el ser humano será buscar cualquier signo de vida extraterrestre.

elespectador.com



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