Aprenda a combatir el exceso de grasa de la cara


La piel produce grasa de manera natural para evitar la resequedad, pero cuando hay una producción excesiva, esta desencadena en un aspecto más húmedo y brillante, que es lo que se conoce como piel grasa.


Esto sucede porque las glándulas sebáceas tienen una sobreproducción de sebo, que se extiende por las demás capas de la piel y toda su superficie, haciendo que los poros se dilaten y se acumule más grasa de lo normal.


Según la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos, los genes y las hormonas juegan un papel clave en determinar si una persona tiene o no la piel grasosa. La alimentación también puede tener algo que ver con esta situación.


Según los especialistas, lo más importante que la persona puede hacer para la piel grasosa es mantenerla limpia, usando agua tibia y jabón. De igual forma, limpiarse la cara con almohadillas astringentes si el lavado frecuente genera irritación y aumenta la producción de grasa. Una de las recomendaciones es utilizar solo cosméticos a base de agua o libres de aceite.


Generalmente las personas con este tipo de piel tienen poros dilatados que favorecen la aparición de imperfecciones cutáneas como puntos negros o granos, además de tener un aspecto graso, opaco y con exceso de brillo. Algunas personas pueden presentar o tener una piel mixta, con algunas zonas grasas o secas en la zona T; es decir, en la frente, nariz y barbilla o mentón, indica un artículo publicado en el sitio web de la revista Vogue de México.


Además del brillo, algunos de los síntomas que se presentan cuando una persona tiene piel grasa son los siguientes: poros dilatados, sensación de una piel sucia, granos como barros y comedones y puntos negros o espinillas.


Para combatir el exceso de grasa en la piel existen varios remedios caseros que pueden ayudar a cumplir con este objetivo.


-Lavar la cara: una de las primeras recomendaciones de los expertos es que la cara se debe lavar todos los días en la mañana y por la noche. Es importante no exceder el número de veces, debido a que entre más se lave el rostro con tendencia a ser graso, más producción de sebo generará.


-Mascarilla de huevo: El huevo funciona como astringente para combatir la piel grasa. Se puede preparar una mascarilla utilizando una clara y jugo de limón. Para prepararla, según el portal Mejor con Salud, se bate una clara de huevo a punto de nieve y se añaden unas gotas de jugo de limón. Esta mezcla se aplica en el rostro y se deja hasta que seque. Luego de enjuaga con agua fría. Este proceso se puede repetir dos veces por semana.


-Mascarilla de limón: El limón es un astringente natural que ayuda a reducir el nivel de la grasa. Se requiere de media taza de jugo de limón y una cucharada de miel. Se mezclan los dos ingredientes y se aplica por las noches en las zonas en las que la grasa se hace más evidente. Se deja actuar durante 15 minutos y luego se lava con agua tibia.


-Exfoliante de plátano, leche y avena: Los plátanos son frutas ricas en hidratos de carbono, minerales y con alto contenido de vitaminas, mientras la leche es un exfoliante y humectante comúnmente utilizado en una gran variedad de productos en el mercado y la avena actúa como agente limpiador.


Para su preparación se requiere de un plátano, una cucharada de leche y dos cucharadas de avena. se mezclan todos los ingredientes y se aplica la mascarilla con movimiento circulares, se deja actuar durante cinco minutos y luego se retira con abundante agua.


Para retirar las mascarillas se debe hacer con movimientos circulares suaves y hacia arriba. Para ello, la recomendación es utilizar agua o un paño húmedo y luego aplicar crema hidratante al finalizar este proceso para acentuar el efecto.


Por otro lado, según información de la marca Garnier, la alimentación es clave para cuidar la piel y por ello se debe optar por una dieta basada, sobre todo, en frutas y verduras, que aportan todos los nutrientes necesarios para mantener una piel en perfecto estado.

semana.com

104 vistas